El gran drama

mayo 22, 2008

Ayer, mientras volvía a casa de tomar algo con el croata después del trabajo, me encontré a un lector de este blog por la calle que me dijo, tal cual “actualiza ya” y poco más. Este tipo de cosas son las que me recuerdan que aquí está este blog, manteniéndose a duras penas y eso. Me da mucha lástima, pero es que últimamente ni veo gracioso (si es que lo he sido alguna vez) ni tengo tanto que contar. Y cuando lo tengo, me pasa todo el mismo día (o el mismo fin de semana) y carece de sentido contarlo casi una semana después.

El pasado finde fui testigo de un enorme drama en mi propia persona: se me rompió el iPod (de tanto usarlo). Mucha gente considerará que esto es un frikerío, que vaya materialista que estoy hecho, que la culpa es mía por comprarme cosas en las que solo prima el diseño… Bah, mamarrachadas. Por si las moscas, yo uso un iPod porque me gusta, porque es de los pocos rproductores que me dan 30GB (bueno, eso cuando me lo compré yo, que ahora ya es un pasote) y que además se lleva bien con el iBook. Lo de que se me rompa el iPod y sea un drama, lejos de un comentario snob es un tema puramente práctico: muy pocas veces me ha pasado que quiero escuchar una canción y no la llevo. Para mí eso no tiene precio.

A lo que íbamos, que esto ocurrió el viernes. Quedé con los del trabajo a tomar una cerveza y cuando estaba volviendo a las 22.00, enganché los auriculares al jack… pero solo funcionaba uno. Tuve una crisis inmediatamente: los auriculares (unos estupendos y que recomiendo a todos, por cierto) me los acababa de comprar, así que estaban perfectamente casi seguro. Llegué corriendo a casa mientras hablaba con Supervago por teléfono y le contaba el dramón y comprobé que nada, que lo que estaba roto era el jack de dentro del iPod no los auriculares. Los simbolitos del dólar empezaron a darme vueltas en la cabeza: ¡¡¡pero si no tengo ni un chavo!!! ¿¿¿Cómo me voy a comprar uno nuevo???

Después de hablar con unos y otros, de que los Caniches me ofreciesen sus iPod mini (que por cierto siguen conservando en perfectas condiciones -ya no se hacen iPods como los de antes-) y de llorarles un poco a todos mis amigos, mientras veía Lost en la tele, al borde del llanto desconsolado, recordé que el accesorio de la radio permite conectar los auriculares al dock en lugar de al jack.

No cabía en mí de júbilo, y al día siguiente corrí raudo y veloz a hacerme con uno en la Fnac. Fueron 49 pavos, una pasta bastante gansa, pero menos que comprarme un aparatito nuevo. Lo malo es que ahora voy con dos metros y medio de cable por la vida, y es un peñazo.


¿Eutanasia o extinción?

mayo 6, 2008

Siempre me fascinó uno de los últimos posts del ¿extinto? diario de Ann O’nadada. Me parecía una forma perfecta de dejar el blog, aunque un buen día decidió recuperarlo con una entrada y no se volvió a saber más. Ahora me toca a mí saber si volveré a escribir aquí, en una época en que los blogs personales han medio dejado de interesarme, y en la que estoy más a otros temas y a otras cosas que a la comunicación por Internet en sí. Tengo Facebook, pero apenas lo uso; tengo Twitter, pero me parece un rollo; me hice un Tuenti y jamás lo usé; mi Myspace está abandonado no, lo siguiente… y así en muchos países.

El pasado jueves fue mi cumpleaños. Ya me ha caído el cuarto de siglo, 25 añazos. Como dice Piscu, he dejado de ser un yogurín, así que ya nada. De niña a mujer, como la canción aquella de ese hombre peremne en su máquina de rayos UVA. No me preocupa, no me molesta cumplir años. De hecho, me encanta. La tarde anterior recibí a Cookie, un croata-alemán que conocí hace dos semanas mientras buscaba piso (él) en Madrid, porque venía a estudiar español dos meses. Vino con sus maletas y todo a buscarme al trabajo, y me lo llevé a casa, que el pobre no podía entrar en su nuevo piso hasta el día 1.

Este chico lo tiene todo para encandilarme y que yo me vuelva gilipollas, a saber:

– Es guapo. Igual no en el sentido estricto de la palabra, pero a mí me resulta monísimo.

– Es inteligente.

– Es divertido, mucho, y me lo paso muy bien con él.

– Aunque acaba de dejar su trabajo en una importante empresa de Internet (y cuando digo importante, es muy importante) y no tiene ningún tipo de prisa por marcharse, lo hará antes o después, así que la fecha de caducidad está marcada desde el principio.

– Tiene pareja en Berlín, aunque esto no me ha quedado muy claro qué tipo de relación es.

Llevo varios días dándole vueltas al asunto. ¿Qué coño hago? Vaya rollo. Hay veces que te sientes así, en una especie de diatriba bastante estresante. ¿Me lanzo completamente a lo loco o echo el freno? ¿Qué es lo más sensato? Sin lugar a dudas, echar el freno, por lo que pudiera pasar. ¿Y qué es lo que me apetece? Pues darlo todo, como antaño cuando los viernes iba al Ochoymedio. Por suerte tengo amigos que me dicen cosas como “disfruta, que estás en lo mejor” y “todavía eres joven como para preocuparte de cosas difíciles, aburridas y que, en el fondo, no son interesantes. Olvídalo y to’ p’alante“.

Pues eso, que todo para alante.

Y que después de unos meses bastante asquerosos anímicamente hablando, here we are. Again. Y esta vez, prometo no jodérmelo yo mismo, que vaya chapa me doy.


Politeness

febrero 11, 2008

Todavía no tengo Internet en casa, así que no puedo actualizar desde allí. Me tendré que conformar con lo poco que vaya a poder escribir en el trabajo, así un poco por la mañana. Que por cierto, me he caído de camino al curro en las escaleras del metro y me he hecho un daño en el cuello que te cagas. Soy más torpe que cualquier otra persona que haya conocido nunca.

El viaje a Barna y la fiesta de Jenesaispop, de la que imagino pronto habrá crónica en el blog, fueron muy bien. Nos hemos divertido muchísimo y hemos disfrutado mucho del acontecimiento, la verdad, que fue mucho mejor de lo que nos esperábamos. Yo reconozco que me pasé todo el día francamente nervioso, pero bueno, la verdad es que al final nos quedó estupendamente y fue un placer volver a ver a algunos que ya habían venido a la del año pasado y a otros nuevos, que conocimos por primera vez. Ay, qué guay y qué Síndrome de Estocolmo ahora…

Eso sí, tengo una pequeña crítica a la ciudad de Barcelona, que como concepto me encanta. En particular, a su aeropuerto, que me parece que cada día funciona peor. El último día, cuando con toda la resaca de la fiesta, nos volvíamos para los madriles, sufrimos en nuestras carnes lo que sin duda podría haber sido el aeropuerto de Boswana, en lugar del de Barcelona. Tres mostradores abiertos para unas filas de más de cien personas y unas máquinas de auto check-in que funcionaban cuando les salía de la pepitilla. A nosotros no nos funcionó por motivos que desconocemos, así que como Rul estaba ya en la cola guardándonos el sitio, para allá que nos fuimos Angèle y yo. Lo típico, vamos. Encima teníamos el mismo localizador, así que ya me dirás tú.

Pues resulta que después de que a uno que estaba dos personas por delante de nosotros le robasen TODO el equipaje de mano mientras facturaba en el mostrador, vino un británico a montarnos el pollo. Toda su obsesión era que nos habíamos colado de mala manera y que nos fuésemos para atrás. Nosotros le explicamos que habíamos llegado un poco más tarde por unos temas y unas cosas que no vienen a cuento y que habíamos intentado hacerlo en una máquina, que la máquina daba error, y que nuestro vuelo se cerraba en escasos veinte minutos, así que teníamos un poco de prisa. Que los tres teníamos el mismo localizador y que nuestro paso por el mostrador iba a ser visto y no visto porque ni llevábamos maletas a facturar. Pues nada, el británico seguía emperrado en su perfecto inglés en que nos fuéramos para atrás.

A mí se me hincharon los huevos y solté un taco en inglés (fucking hell, ya ves tú) pero sin insultar a nadie. El tío me dijo que ya si que yo no pasaba delante de ningún modo, mientras sus amigos feos le jaleaban. Ahí nos dimos cuenta de que la cosa iba más allá: no sólo quería que nos fuéramos hacía atrás, ¡¡¡quería pegarse con alguien!!! Se notaba perfectamente en su forma agresiva de hablar, de moverse y de insultarnos, porque allí ya sí que empezó la debacle de los insultos: estúpido, cobarde, maleducado, gilipollas, patatín, patatán. Yo pasaba y no paraba de decir “it’s worthless to argue with you”. Ya cuando me dijeron “your parents should be proud of you” me di la vuelta y dije “yes, they’re very proud, thank you”. No sé, era todo como un despropósito muy grande, no entendíamos nada. Al final, cuando ya nos tocó, mientras seguía insultándonos por detrás (no se cansaba el tío, ¡menuda chapa!), se acercó por detrás y me agarró del brazo mientras agarraba mi maleta, intentándome sacar de la fila. Ahí ya sí que le dije que ni se ocurriera tocar mis cosas y mucho menos a mí, pero como no hice amago de pegarme con nadie (por favor, que con lo enclenque que era, si le doy un sopapo lo tumbo) porque pasaba mil de montarla y porque además no me sale ser así, pues el tío se quedó ahí frustradísimo y todo, mientras tardábamos escasos cinco minutos en sacar nuestras tarjetas de embarque.

Así que cuando llegamos a la puerta cincuenta, sin ningún correcaminos de por medio (¡no lo entiendo, si está a tomar por culo!), se lo dije a Rul y a Angèle: avión al Prat, nunca más. A partir de ahora, AVE. Eso si algún día llega a Barcelona, claro.

[Mood: drunk.gif Ayer me tiré toda la tarde en el sofá, muerto…]

[My iPod says: Pues no estoy escuchando nada, la verdad…]


Adiós, o mejor hasta luego

diciembre 28, 2007

Bueno, lo evidente es ya una realidad. No puedo seguir con esto por diversos motivos y razones, entre otros la falta de ganas y de tiempo. Siempre he pensado que si tienes un blog es para cuidarlo, no para tenerlo siempre sin actualizar y plagado de ideas secas. Adiós, o mejor hasta luego.

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Fuck the holidays

agosto 16, 2007

La verdad es que esto de tener un día entre semana que es fiesta es un rollo. Primero porque te pasas todo el martes pensando que es viernes, con esa sensación. Segundo porque el martes sales, bebes como un campeón, fumas hasta que se te quedan los pulmones negros y encima follas, así que desfasas incluso más que un fin de semana normal. Tercero porque el miércoles te dedicas a pensar que es domingo, y como tal haces cosas de domingo (ir al cine, a tomar algo a media tarde…), aunque lo único que te apetezca sea costrear de mala manera en el sofá, botella de agua en mano. Cuarto porque el jueves te resulta como un lunes, en el que te quieres morir al despertarte y te dedicas a remolonear en la cama en plan ‘no quiero iiiiiiiiiiiiiir’ con los ojos completamente hinchados. Y quinto y más importante: porque la semana que viene, cuando tengas que trabajar non-stop, se hace eterna.

¿Por qué no instauramos todos los miércoles como fiesta y a tomar por culo?

[Mood: drunk1.gif Y otra vez resacoso… se me va a licuar el cerebro]
[My iPod says: Algora – Paraaguas (estoy ciego con este chico)]


Nadie es perfecto (¡desde luego!)

julio 27, 2007

Y por fin, mi último día de trabajo. Estoy liadísimo a ver si consigo cerrar todo lo que tengo que dejar cerrado hoy para no dejar nada a nadie, pero no estoy del todo seguro si me va a dar tiempo. Let’s pray for so! Por lo demás, todavía no tengo claro cómo se presentan estas vacaciones. ¿Tendré dinero para pagar todos mis viajecitos? ¿No lo tendré? ¿Llegará a tiempo mi sueldo para poder comer unos pintxos en Donosti-Donosti o tendré que fastidiarme y comer de las limosnas? Qué estrés.

Por lo demás, hoy viajamos a un pueblo fantástico y maravilloso, en el medio de la nada, donde no haya ninguna ley que nos ampare. Krautia, Patata, Ann y yo, los cuatro, en plena caravana de mujeres a una casa rural (cielos, ¡nunca pensé que la palabra rural en plan adjetivo-no-despectivo aparecería en mi blog!) a emborracharnos y desestresarnos. Mis vacaciones van a ser de una semana visto-y-no-visto pero necesito ya deshacerme de estas conversaciones sin sentido y de esta oficina donde una persona se empeña a mantenernos a -273º centígrados, la temperatura más baja posible, el cero absoluto, cuando el oxígeno se congela y las partículas dejan de moverse porque están MUERTAS. Esto me lo ha contado Ann y por lo visto lo dicen unos científicos muy prestigiosos, así que, si tenéis alguna duda o algo, comentádselo a él mismo, que le encanta hablar de estos temas de científicos.

Por otra parte, hemos descubierto que la gente del rollo Nadie es perfecto existe, y que están entre nosotros, e incluso se atreven a hablar y a demostrar su arte con la palabra. Ayer Ann y yo nos estuvimos riyendo muchísimo de un tipo que nos habló casualmente por Internet. No podíamos parar de decirnos el uno al otro frases irónicas, sarcásticas y -en general- muy bestias para contestarle. Sin embargo, como tenemos muy buen corazón, terminamos contestando bien. Daba igual, tampoco hubiese pillado nuestras bromas.
[Mood: silly1.gif ¡Adiós, trabajo cruel! (Es el tercer muñequito feliz que pongo en una semana… no os habéis visto en una parecida desde que empezó el blog ni de coña]
[My iPod says: Rufus fuck-me-I’m-cute Wainwright – Cigarrettes and chocolate milk]


Sólo un pellizquito…

diciembre 22, 2006

De verdad, si yo tampoco necesito mucha panoja… ¡¡¡Con un pellizquito me conformo!!!

Buena suerte a todos, y si a alguno os toca la lotería hoy… ¡¡¡Invitarvos a unas copas!!!