Muriendo

mayo 27, 2008

Me declaro oficialmente muerto después del fin de semana pasado, y certifico que a día de hoy -martes- todavía no estoy recuperado. Entre la visita de este fin de semana, en la que hemos vuelto a reencontrarnos todos de nuevo, que hacía que no nos veíamos (putas migraciones) varios meses; la noche del viernes en el Ochoymedio sin parar; la noche del sábado viendo Eurovisión, votando y saltando como locos con las canciones de Francia y de Bosnia (y profundamente amargados ante la basura que ganó); la tarde del domingo de copas y canapeo (por un valor superior a dose euros, desde luego) en La Latina, que acabó en un sitio que conocíamos de oídas llamado El Atril y que nos pareció un poco infecto; la hora de acostarme del domingo (las 2.30) la de levantarme el lunes… Todo eso me ha dejado matado.

Y para más joder, entre el Síndrome de Estocolmo que dejan las respectivas vueltas de la gente a sus ciudades de origen y las putas pastillas de la alergia, que me dan un sueño que para qué, sigo sumido en un estado catatónico de no dar creditito. Me muero.


Monday you can fall apart

marzo 31, 2008

El viernes fui con Piscu y con algunos de sus amigos de la facultad a ver la performance del Rocky Horror Picture Show, que era una cosa que nos daba así un poco de pena por dos motivos:

1) Nos faltaba la Patata, sobre todo a Piscu

2) Esta misma performance la representaban, antaño, la Patata, Piscu y algunos de los asistentes en el salón de actos de El Mercado de Fuencarral (cuando tal cosa existía –ahora en ese espacio no hay más que tiendas–) antes de convertirse en un pseudo centro cultural y de compras -tiene bien poco de cultural y mucho de compras– para maricas modernas aburridas y alternativos recargadísimos de complementos.

Allí nos pasamos las dos horas que dura la peli, mientras nos mojaban con pistolas de agua o nos levantábamos para bailar como descosidos. Fue francamente divertido y os lo recomiendo a todos porque os va a encantar. Yo pienso volver a ir en cuanto esté la Patata por aquí.

Luego fuimos hacia Chueca a tomar algo, y un travesti y un rumano, los dos relaciones públicas de sendos garitos en la misma calle, estuvieron a punto de pegarse por nuestro dinero y nuestras copas. Nosotros tratamos de ir al Gris, pero ante la cola, terminamos en El 22 de San Marcos, que al final es un sitio mucho más agradable y te ponen las copas como Dior manda por poco más dinero. Estuvimos hablando de un montón de cosas típicas y yo me quedé sorprendidísimo porque la gente anda súper quemada con sus trabajos y súper temerosa con la crisis y todo. Yo soy el primero que está así, que llevo cuatro días con 26€ en la cuenta… A ver si mañana ya he recibido mi minuta, que la voy necesitando.

El sábado no hicimos nada especial. Fuimos todos a comer a casa de Angèle, y después Ruti y yo nos vestimos de heterosexuales (bueno, a él no le hizo falta) para montar una Expedit gigantesca de 1.85 x 1.85. Fue agotador, así que al final Piscu y yo terminamos pasándonos por el Ficciones para terminar haciendo una noche de porno indie: fajitas para cenar, Shortbus y 9 Songs para cerrar la noche. Bueno, miento, después de ver todas las pollas y todos los coños habidos y por haber en sendas películas de John Cameron Mitchell y Michael Winterbottom, estuvimos viendo los infomerciales de Sauna Total, que son priceless. Aunque no tanto como ver a Piscu aseverando que si había corrida en los largometrajes eran porno y si no, no. Pues había corrida. En los dos.

El domingo se convirtió otra vez en el día más anodino de la historia. Prometo que, si alguna vez dirijo este país (a ver si alguien se da cuenta ya de mi valía para manejar países enteros, coñe) propondré que el lunes sea un día de reincorporación paulatina al trabajo. Que estoy harto de tumbarme en el sofá sin parar de decir “no quiero iiiiiiiiiiiiiir”.

[Mood: gloomy.gif I don’t care if Monday’s blue]
[My iPod says: Hidrogenesse – Schloss]


Nueve días y medio

marzo 14, 2008

Es cierto lo que dice Raquel Ritz de que os tendréis que empezar a enganchar a un blog en el que se actualice diariamente, porque esto es lo peor de lo peor. No es ni semanario ni mensual últimamente. Pero es que tengo bastante carga de trabajo y ando un poco a mil cosas si contamos las colaboraciones y todo. Así que mis momentos de asueto los utilizo para otros temas y otras cosas, y en el trabajo al final me resulta imposible ponerme con esto.

Ayer salí de cervezas con la gente del trabajo y me lo pasé rebién. Ahora, que hoy me he levantado con una poquita de resaca, qué mal me encuentro y todo. Y mira que sólo me bebí como cinco o seis pintas (sí, lo de “sólo” era irónico), pero es que cuando llegué a casa a las 12, cené algo con mucha grasa y me fui a la cama, que tenía un aspecto ciertamente lamentable. En la fiesta, como siempre, uno se entera de cosas en plan yo-pasaba-por-allí-y-lo-oí-todo-pero-no-lo-hice-adrede. Una salida de armario, un amor no confesado, un par “no es nada guapo, pero a mí me pone tó loca/o” y cosas semejantes, que siempre está bien enterarse de estas tonterías. Me reí un montón, y redescubrí a algunos de mis compañeros con los que no había hablado en exceso pero que han resultado ser un verdadero descubrimiento. Una de mis compañeras (J.) y yo nos volvimos juntos a casa, y la verdad es que nos faltó el canto de una moneda de 50 céntimos para seguir por ahí de fiesta. Menos mal que al final no. Si es que luego nos liamos, y así nos va…

Por suerte, esta tarde a las 15 seré libre. Libre por completo. Tengo toda la semana de vacaciones por cortesía de mi empresa, así que voy a dedicar estos nueve días y medio a retozar un poco. Que me hace falta. Y a viciarme al Mario Galaxy, que Ann ya va tremendamente más adelantado que yo (porque no me deja tocar mi consola y además ha abandonado toda su vida social, que conste).

[Mood: drunk.gif Qué os voy a decir: medio pedo]

[My iPod says: Los discos de Saint Etienne, que hoy voy al concierto!!!]


In the middle of the chaos

febrero 7, 2008

Bueno, pues ya he vuelto. O mejor será decir que he vuelto a medias. Y es que entre el cambio de trabajo, de casa, la mudanza, mover muebles de un sitio a otro, instalarse, deshacer cajas, dar de baja el agua, el gas, el teléfono, la luz; dar de alta el gas, el agua, el teléfono y la luz de nuevo y todas esas mierdas que tienes que hacer cuando te mudas estoy liadísimo. Amén de limpiar, desmontar todo tipo de gilipolleces y darte cuenta de cuánta mierda tenías acumulada en casa por todos lados. Qué horror.

Sin embargo, la casa vieja ya está pulida y como nueva, más o menos tres veces más limpia de lo que nos la dejaron. La señora no ha visto la campana extractora más limpia ni el día que se la pusieron. Ahora queda ver si tiene a bien devolvernos la fianza o prefiere no, que todo puede ser. A la nueva casa, que empezaremos a llamar desde ya Gayerpalace en lugar de Gayerville -por lo bien y bonita que está, fundamentalmente- nos mudamos el sábado pasado, y hemos hecho todo en un tiempo récord. Desgraciadamente, y como no podía ser de otra manera, todavía nos quedan cajas por deshacer. Es ley de vida.

Por lo demás, el lunes tenía ganas de pegarme un tiro, porque ha sido una semana de cambios un poco radicales, y todas estas cosas son difíciles de asumir. Por un lado, tenemos el tema del cambio de trabajo, donde siempre me pasa lo mismo, que al final, tardas un poco en acostumbrarte y en sentirte cómodo, así que las relaciones con la mayoría de la gente suelen ser un poco raras al principio. De todos modos, parece que ya me estoy adaptando porque -quién lo iba a decir- ¡echo de menos a mis antiguos compañeros! Aquí la gente es muy maja y todo el mundo me trata muy bien. Además tengo un becario muy simpático y muy gracioso, así que estoy contentísimo.

Por lo demás, estoy agotado y deseando que se acabe esta semana. Lo primero, para ver si de una vez consigo colocar todo en casa en su sitio, y llegar a casa la semana que viene desde el trabajo y poder DESCANSAR y poder también NO HACER NADA. Que salir del curro y cargar muebles en una furgoneta, transportar cosas, limpiar en plan a lo bestia o colocar libros, cedés y poner lavadoras de ropa sucia como un loco, no es nada interesante ni gratificante. Pero también quiero estar por fin a gusto en mi casa, sin tener que dar patadas a las cajas o a las cosas que hay por medio para abrirme paso. De hecho, me gustaría encontrar de una vez algunas cosas que no hay forma, que están perdidas por ahí o que no veo por ningún lado, sepultadas en mitad de la vorágine de la mudanza…

Y sobre todo, tengo ganas de que llegue el fin de semana por un motivo muy concreto:

¡¡¡Hola Barcelona!!!

jenesaispop-flyer-bcn.jpg

[Mood: drunk.gif A.F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.E.X.H.A.U.S.T.E.D.]

[My iPod says: Robyn – With every heartbeat]


Se ve a la legua que sois unos pringaos

enero 9, 2008

Resulta que el sábado estuve en la fiesta de despedida de un amigo mío que se marcha a vivir a Berlín (que me da una pena que no os la podéis ni imaginar, porque entre otras muchas cosas es uno de los amigos a los que más quiero y un gran partner para el Ochoymedio), así que organizamos unos vinos y cañas para celebrarlo. Nada de despedidas, que además volverá en breves por unos temas y unas cosas que ya iríamos comentando. Total, que estábamos en El Naranja todos de risas y tal y viene un amigo mío (diferente) al que llamaremos E. porque me ha pedido por favor que suprima su nombre real de toda esta historia.

A lo que íbamos, que viene y me dice que le ha cogido una poquita de marihuana a su novio y que le apetece fumársela, pero que no puede porque no sabe liarse un porro. Yo no es que sepa liarme porros, pero en Bélgica, cuando me quedaba sin dinero, fumaba tabaco de liar, así que tengo certain skills en la materia. Le digo que sí y cogemos nuestras chaquetas para irnos a la calle.

Mientras caminamos hacia un rinconcito, bromeamos con la posibilidad de que nos pille la policía y después con lo bien que nos va a sentar el porro. “Yo no voy a tomar”, digo desde un principio. “¿Y eso? Venga, anda, dale un par de caladas”, me dice él. “No, no, no… me sienta fatal, me da mucha tos y no me gusta nada. Yo te lo hago y veo cómo te lo fumas”. Así que nos disponemos a hacer el porro, ya sabéis, as usual, como dos perroflautas más. Cuando voy por la mitad, aparece un coche de policía. “Oye, oye, la poli!” me dice E. Como somos novatos e inexpertos en la materia, nos ponemos nerviosos, yo escondo como puedo el porro y nos quedamos los dos mirando al coche de policía del palo “sí, estamos haciendo algo ilegal”. Como unos verdaderos tolais.

El coche de policía se para en plena calle. “¿Sabéis que está prohibido consumir en la vía pública?”. Yo hago un esfuerzo “No, no lo sabíamos”. “¿Qué más lleváis?”. “Nada”. “No me lo creo”, y aquí casi me entra la risa. Pues regístreme, señor agente, si soy niñomilagro, no puedo tomar drogas… ¡y ni siquiera me estaba liando este porro para mí!, pensé, aunque no llegué a decirlo. Pues el agente, ni corto ni perezoso, se baja del coche y me pide que me saque todo de los bolsillos.

Yo obedezco, que a la autoridad hay que tenerla contenta, mientras rememoro la cantidad de veces que me he pajeado viendo escenas de porno similares, en las que al final el detenido, el policía o ambos terminan sodomizados y disfrutando como perrillas. Esta escena tiene bastante menos erotismo y radicalmente menos gracia, que a mí ya me empiezan a temblar las piernas. Me saco todo de los bolsillos y el tío me registra cosa por cosa. “Si te encuentro algo, te voy a tener que denunciar”. Y yo a punto de decir “busca, busca, que si lo encuentras el primer sorprendido voy a ser yo”, pero mejor me callé, no vaya a ser. Estuve a un tris de contarle la historia tal y como era, tal y como os la estoy contando a vosotros, pero no me iba a creer porque tengo cara de drogota (en las discotecas siempre me piden de todo o me preguntan quién vende) así que me callé por segunda vez.

El poli me registra la cartera y el otro registra a E. Nos preguntan si hemos estado detenidos alguna vez (por favor, ¡si soy un ciudadano ejemplar!) y me informan de que si me denuncian, la multa puede ser de 300€. Hubiese sido divertido haber tenido que pagar 300€ por liarle un porro a un amigo, desde luego. Después de verificar que en mi cartera sólo hay tarjetas de crédito, un DNI electrónico de los nuevos, un carné de conducir, poco dinero y muchos tickets de los regalos de Navidad y quedarse mirando fijamente a mi móvil rosa como dándose cuenta por primera vez de la situación, empezamos con mi cuerpo. Bolsillos, paquete, torso, zapatos… El tío lo quiere ver todo, que no se cree que yo no sea un drogota. Guay, no tengo nada que esconder y todo lo que ha encontrado y que podría parecer droga es una pastilla de Fortasec perdida en mis bolsillos (?).

Los tipos terminan de registrarnos y se quedan un poco con cara de “vaya rollo, hemos perdido un tiempo precioso”. En esto que veo que Kurai ha presenciado toda la escena porque he quedado hace cinco minutos con él, así que le hago señas con la cabeza para que entre al bar, que ya si eso me reuniría con él. Él pone cara de “no entiendo nada” y se marcha. Cuando le conté la historia, más adelante, las carcajadas fueron monumentales. Bueno, que ya acabamos: al final los maderos deciden dejarnos ir sin multa ni nada, porque… ¿qué es lo que se ve a la legua? Pues que somos unos pringaos, está clarísimo.

Definitivamente, me pregunto si la policía no tendría nada mejor que hacer que registrar a dos tolais que se están haciendo un porro. Porque vaya cantidad de tiempo perdido, amiguitos. Así que ya sabéis, queridos niños: si queréis fumar algo ilegal, que sea en vuestra santa casa.

[Mood: embarrased1.gif Hasta el **** de mi jefa]
[My iPod says: Triángulo de Amor Bizarro en bucle, para el concierto del viernes]


I’m from Barcelona

diciembre 11, 2007

Como bien sabéis todos, me he pasado el puente entero en Barcelona. La verdad es que no ha habido nada especialmente reseñable en este viaje, porque Piscu se puso malo un día y Patata otro, así que al final estuvimos haciendo costra bastante, lo típico. Jugamos mucho al Singstar y vimos un par de pelis (recuerdo una de Tori Spelling que vimos de resacón, haciendo apuestas a ver cómo acababa) y también salimos bastante a comer y a cenar, que es el deporte nacional barcelonés. Eso sí que hay que reconocérselo: hay unos restaurantes baratísimos y donde se come fenomenal por muy pocas panojas, así que la Ciudad Condal es perfecta para eso.

El viernes estuvimos en un fiestón de disfraces de mucho cuidado en casa de un amigo y la verdad es que fue fastuoso. Terminamos marchándonos -disfraz mediante- en un taxi a las 8 de la mañana, y eso que en Barcelona no hay taxis, que eso lo sabe todo el mundo. Como novedad de esta visita, por primera vez he visto la Sagrada Familia en vivo y en directo a pie de calle, no como las otras tres veces anteriores donde la vi:

1. Desde la azotea de la antigua casa de Juice.

2. Desde una calle que llevaba a la Sagrada Familia, allá, a lo lejos.

3. Desde la ventanilla de un coche.

El resto del tiempo han sido cafés en el Starbucks, paseos por el Paseo de Gracia y por las Ramblas y similares, que con el buen tiempo que hacía, la verdad es que valía la pena pasearse un poco.

Sin embargo, una de las mejores cosas de las vacaciones fue el viaje de vuelta, en el que nos rodeaban unas niñas de unos 11 años que se hicieron nuestras amigas íntimas. Tuvo mucho arte cuando Piscu les dijo que él había entrevistado a algunos de sus ídolos y se pusieron como locas, como si los famosos fuéramos nosotros. Nos reímos un montón (porque vaya pavo que tenían, que no me acordaba yo que esa edad era tan mala -a mí había que verme durante esos años también, eh?-) y se nos hizo el viaje en tren cortísimo de todo lo que nos reímos con ellas, que Piscu no paraba de decir “pero no os preocupéis, que esto a los 18 se os pasa…”

Eso sí, volver hoy al trabajo ha sido un horror. Qué ascazo. Y encima ayer, que también estaba de vacaciones, lo más que hice fue poner lavadoras non-stop.

[Mood: drunk.gif Pues de resaca post viaje…]

[My iPod says: Fernando Alfaro y Los alienistas – Los Cuatro Vientos]


Esta noche hay una…

noviembre 30, 2007

…¡¡¡FIESTA!!! Ya sabéis que es mandatory ir a ver pinchar a Pinchapiscu esta noche canciones de Kylie. El flyer, que es de mi cosecha, es una mariconada en toda regla, que para eso es una fiesta en honor a la musa australiana icono gay. Pienso preguntaros a todos cuál es vuestro disco preferido de Kylie. Yo siempre diré… Impossible Princess, aunque en realidad sea… Fever.

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Por lo demás, seguro que me veis por ahí, que tengo muchas ganas. Eso sí, puede que llegue un poco tarde porque hay una remota posibilidad de que hoy sea mi programa de Identity. Depende de lo patético que parezca en TV, ya decidiré si sigo saliendo de casa as usual o me recluyo tipo clausura, que todo puede ser.

Y por fin se va acercando mi merecido descanso de Diciembre. Mi objetivo: no venir a currar ninguna semana de diciembre los cinco días. Así, tengo vacaciones del 4 al 10 (y estaré del 5 al 9 en Barcelona, yahoo!) y del 17 al 23, que me dedicaré a hacer esas compras necesarias de estas fechas que se van acercando. ¡¡¡Qué guay!!! Como sigo siendo un niño de casi dos metros, pues no me avergüenza nada decir que me encanta esta temporada. Y además hace frío, ¡¡¡no podía ser mejor!!!

Os veo esta noche. No intentéis reconfigurar vuestro televisor, soy así de feo.

[Mood: embarrased1.gif Un pelín enfadado por un tema, pero bien en general…]
[My iPod says: Chucho – Magic]