Pan, circo y boogie-boogie

Ya estoy mucho mejor. En realidad tampoco me pasaba nada especial, pero como me han dicho hoy, imagino que tengo todo mi derecho a montar mi propio drama personal en cualquier momento. Y mola, porque hay veces que te sientes mucho mejor si te pasas un día en plan seta. Ann O’Nadada tiene un vídeo que le grabó Flat Erikk un día que estaba deprimido que se llama “Son y seis” y que es una verdadera pieza de videoarte que ganaría muchos festivales. Ríete tú de Carles Congost, de verdad.

Ayer por la tarde se me fue pasando el nubarrón, pero me tiré toda la mañana con cara de que me hubiese picado un bicho en el culo y estuviese incómodo, sobre todo en el trabajo. Así, llegué a darme cuenta de lo fácil que es tener a la gente contenta, a raíz de una pequeña charla que tuvimos en el momento del cigarrito (de verdad, esto sí que tengo que dejarlo cuanto antes). Hablábamos de Perpignan, que por lo visto a una compañera de trabajo le habían comentado que era una ciudad súper violenta y tal. Yo dije que no tenía ni idea, porque no había estado nunca ni conocía a nadie que hubiese estado, así que no podía opinar. Pero sí dije, a raíz sobre un trozo de un documental sobre Bollywood que vi el otro día, que en la India está prohibido besarse en la calle, pero que tampoco sabía si era cierto.

Esto dio lugar a un reguero de declaraciones del estilo “qué bien vivimos, qué suerte hemos tenido y en España como en ningún sitio, que es personalmente la frase que más asco me da cuando la tengo que escuchar. Yo contraataqué hablando de los sueldos, los precios, las casas, y las políticas sociales, casi inexistentes en nuestro país, y defendiendo el modelo de bienestar escandinavo, que por mucho que digan que está en crisis nos lleva bastante ventaja. Los argumentos de mi contrario eran el clima, el sol, las terracitas y la comida.

Pues eso. Pan, circo… y boogie-boogie.
[Mood: silly1.gif Tampoco estoy tan feliz, pero a ver si me animo…]
[My iPod says: Editors – Spiders]

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5 Responses to Pan, circo y boogie-boogie

  1. Raquel Ritz dice:

    Sí, si que está prohibido por eso le echaron la bronca a George Clooney al besar a una tipa en una entrega de premios o algo así… o puede que no fuera George Clooney…

  2. eurocero dice:

    Argh, yo tampoco soporto esa frase. Durante los cuatro años que viví en Londres escuché todo el rato lamentos de muchos españoles de paso que me rodeaban y que echaban constantemente de menos “la playa y la comida”. Por supuesto, yo, que ni me gusta la playa y considero el comer como una función vital de supervivencia (evidentemente unas cosas me gustan más que otras, pero darle placer a mi paladar no es una de mis prioridades en la vida), era un bicho raro.

    Otra cosa que nunca he acabado de entender es eso de “escapar de Madrid” (sustitúyase por cualquier otra gran ciudad). Que la gente esté a disgusto todo el año, puteada, solo para irse en el mes de agosto a una localidad costera a “pasarlo bien”, se me escapa. Yo vivo en Madrid, igual que vivía en Londres, porque me gusta. Esa es la razón por la que un día me fui de mi pueblo, porque allí (aquí, porque es donde me encuentro ahora mismo), no era feliz. Aquí se come bien, y la playa está cerca, pero yo me aburro profundamente…

  3. Como me gusta esa canción.

    Cuando peor cara pones, la gente te respeta más. Por qué? Ah!!!

  4. Joserra dice:

    Lo cierto es que España tiene muchas cosas buenas, pero coincido contigo farala. España es un país que le pasa como a Piscu, vive por encima de sus posibilidades.

    La dificultad de acceder a un trabajo en condiciones salariales decentes, la escasa política social, el mercado inmobiliario que hipoteca tus sueños para siempre, el alto índice de palurdos/as que existen y los cuales se les permite dar su opinión y encima son escuchados, la carencia alojada en la SS, que nuestra bolsa sea el apéndice que puede ser extirpado del mercado europeo sin que este se tambaleé, y mientras el IPC que sigue subiendo y ahogándonos cada vez más , ETA jamás se marchará, los nacionalismos en los que se basan nuestras políticas, y la pandereta que no deja de sonar y sonar.
    Si el razonamiento del “En España como en ningún sitio….” es producido por el hecho de que aquí, podemos besarnos en la calle, salir hasta las tantas, casarnos con la persona que nos apetezca, divorciarnos…también entre personas del mismo sexo, o incluso caminar desnudos por el centro de la ciudad, en este caso sólo en Barcelona, Qué cateta! díselo de parte mía a ese/a compañero/a.
    Las pocas veces que he estado fuera de España, he pronunciado esa frase, pero con una variente… “en España se come como en ningún sitio”, que es lo único que echo de menos cuando salgo fuera.
    Son muchos los modelos de bienestar que adelantan al español, no sólo el escandinavo, pero aunque esos modelos sean una realidad, no interesa copiarlos, aquí ya está todo muy bien establecido para que sigamos alimentando la alargada y negra sombra del miedo. El miedo al fracaso.

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