Monday you can fall apart

Marzo 31, 2008

El viernes fui con Piscu y con algunos de sus amigos de la facultad a ver la performance del Rocky Horror Picture Show, que era una cosa que nos daba así un poco de pena por dos motivos:

1) Nos faltaba la Patata, sobre todo a Piscu

2) Esta misma performance la representaban, antaño, la Patata, Piscu y algunos de los asistentes en el salón de actos de El Mercado de Fuencarral (cuando tal cosa existía –ahora en ese espacio no hay más que tiendas–) antes de convertirse en un pseudo centro cultural y de compras -tiene bien poco de cultural y mucho de compras– para maricas modernas aburridas y alternativos recargadísimos de complementos.

Allí nos pasamos las dos horas que dura la peli, mientras nos mojaban con pistolas de agua o nos levantábamos para bailar como descosidos. Fue francamente divertido y os lo recomiendo a todos porque os va a encantar. Yo pienso volver a ir en cuanto esté la Patata por aquí.

Luego fuimos hacia Chueca a tomar algo, y un travesti y un rumano, los dos relaciones públicas de sendos garitos en la misma calle, estuvieron a punto de pegarse por nuestro dinero y nuestras copas. Nosotros tratamos de ir al Gris, pero ante la cola, terminamos en El 22 de San Marcos, que al final es un sitio mucho más agradable y te ponen las copas como Dior manda por poco más dinero. Estuvimos hablando de un montón de cosas típicas y yo me quedé sorprendidísimo porque la gente anda súper quemada con sus trabajos y súper temerosa con la crisis y todo. Yo soy el primero que está así, que llevo cuatro días con 26€ en la cuenta… A ver si mañana ya he recibido mi minuta, que la voy necesitando.

El sábado no hicimos nada especial. Fuimos todos a comer a casa de Angèle, y después Ruti y yo nos vestimos de heterosexuales (bueno, a él no le hizo falta) para montar una Expedit gigantesca de 1.85 x 1.85. Fue agotador, así que al final Piscu y yo terminamos pasándonos por el Ficciones para terminar haciendo una noche de porno indie: fajitas para cenar, Shortbus y 9 Songs para cerrar la noche. Bueno, miento, después de ver todas las pollas y todos los coños habidos y por haber en sendas películas de John Cameron Mitchell y Michael Winterbottom, estuvimos viendo los infomerciales de Sauna Total, que son priceless. Aunque no tanto como ver a Piscu aseverando que si había corrida en los largometrajes eran porno y si no, no. Pues había corrida. En los dos.

El domingo se convirtió otra vez en el día más anodino de la historia. Prometo que, si alguna vez dirijo este país (a ver si alguien se da cuenta ya de mi valía para manejar países enteros, coñe) propondré que el lunes sea un día de reincorporación paulatina al trabajo. Que estoy harto de tumbarme en el sofá sin parar de decir “no quiero iiiiiiiiiiiiiir”.

[Mood: gloomy.gif I don't care if Monday's blue]
[My iPod says: Hidrogenesse - Schloss]


Más muerto que vivo

Marzo 28, 2008

¿Qué os parece que en lugar de un blog diario tenga un blog semanal? ¿Y que en lugar de semanal sea quincenal?

Lo siento mucho, ya sé que esto está más muerto que vivo, pero llevo un par de meses un poco con agobio. El cambio de trabajo me ha reportado bastantes más tareas y cosas que hacer, así que al final del día me da por dedicarme a otros temas y otras cosas (entre ellas a mis colaboraciones, que tienen que estar puntuales, pero también a jugar con la Wii -qué enganche el Mario Galaxy y cómo se pone de difícil el muy cabrón-, a follar y a estar con mis amigos, que son los únicos que me entienden en las neuras que me acechan últimamente).

Si llevo bastantes días sin publicar es, en parte por dejadez, y en parte porque me he pasado tres días en Lisboa, en una convención que había que preparar, y un poco agobiado. Pero ya está hecho. Ahora he aprendido que estas cosas son -y perdonad por el símil escatológico- como tres días de estreñimiento. Luego cuando lo sueltas todo, te quedas como un señor. Eso sí, no me libro de lo que parece va a ser mi sino en mi vida laboral: los jefes peculiares y un poco idos de la chaveta, que si les caes en gracia, fenomenal. Yo, con mi gracejo natural, mi savoir faire y mis historias, me llevo de calle a la mayor parte de la gente. Vamos a reconocerme eso, por lo menos. Por cierto que no, no tuve un viaje tan “agradable” como mi última incursión en Lisboa… en parte por la carencia de material con el que poder mantener el tipo de relaciones institucionales que se cuentan aquí (1, 2, 3 y 4).

En el terreno personal, la cosa no ha ido a mejor. He tenido una Semana Santa dura, llena de desavenencias y de desgana que daba como única solución o la eutanasia o la extinción. Yo he optado por la eutanasia, pero haciendo una enorme revisión de mi vida sentimental y dándome cuenta de que tengo que dejar de echarle la culpa a los demás. Probablemente también falle yo en algún aspecto, o probablemente sea yo el problema, y eso es algo que no puedo obviar. Ni sí, ni no, ni todo lo contrario. Ni yo estoy acertado siempre (de esto me he dado cuenta demasiado tarde muchas veces), ni los demás están equivocados en sus planteamientos. Así que toca período de relax, de evaluación y -por qué no- de despiporre. De hecho, iko me dio un muy buen consejo el otro día que intentaré seguir: que mire más por mí. No se puede complacer siempre a todo el mundo, o de lo contrario corres el riesgo de volverte completamente gilipollas. It’s a living.

Así que nada, por una vez y sin que sirva de precedente, voy a darle la razón a Showarmi. Un día cantas ‘Me he perdido’ y al tiempo estás enganchado a ‘No lloro por ti’. E incluso lo canturreas y te sientes muy identificado. Y no, no lloro por ti. Lloro por las hojas que se caen en el otoño… ni las miras al pisarlas. Qué pena, qué abandono.

[Mood: bouncy.gif Intentando mantenerme despierto, que tengo un sueño]
[My iPod says: El Vegas y la Rosenvinge - No lloro por ti]


Nueve días y medio

Marzo 14, 2008

Es cierto lo que dice Raquel Ritz de que os tendréis que empezar a enganchar a un blog en el que se actualice diariamente, porque esto es lo peor de lo peor. No es ni semanario ni mensual últimamente. Pero es que tengo bastante carga de trabajo y ando un poco a mil cosas si contamos las colaboraciones y todo. Así que mis momentos de asueto los utilizo para otros temas y otras cosas, y en el trabajo al final me resulta imposible ponerme con esto.

Ayer salí de cervezas con la gente del trabajo y me lo pasé rebién. Ahora, que hoy me he levantado con una poquita de resaca, qué mal me encuentro y todo. Y mira que sólo me bebí como cinco o seis pintas (sí, lo de “sólo” era irónico), pero es que cuando llegué a casa a las 12, cené algo con mucha grasa y me fui a la cama, que tenía un aspecto ciertamente lamentable. En la fiesta, como siempre, uno se entera de cosas en plan yo-pasaba-por-allí-y-lo-oí-todo-pero-no-lo-hice-adrede. Una salida de armario, un amor no confesado, un par “no es nada guapo, pero a mí me pone tó loca/o” y cosas semejantes, que siempre está bien enterarse de estas tonterías. Me reí un montón, y redescubrí a algunos de mis compañeros con los que no había hablado en exceso pero que han resultado ser un verdadero descubrimiento. Una de mis compañeras (J.) y yo nos volvimos juntos a casa, y la verdad es que nos faltó el canto de una moneda de 50 céntimos para seguir por ahí de fiesta. Menos mal que al final no. Si es que luego nos liamos, y así nos va…

Por suerte, esta tarde a las 15 seré libre. Libre por completo. Tengo toda la semana de vacaciones por cortesía de mi empresa, así que voy a dedicar estos nueve días y medio a retozar un poco. Que me hace falta. Y a viciarme al Mario Galaxy, que Ann ya va tremendamente más adelantado que yo (porque no me deja tocar mi consola y además ha abandonado toda su vida social, que conste).

[Mood: drunk.gif Qué os voy a decir: medio pedo]

[My iPod says: Los discos de Saint Etienne, que hoy voy al concierto!!!]


In the middle of the chaos

Febrero 7, 2008

Bueno, pues ya he vuelto. O mejor será decir que he vuelto a medias. Y es que entre el cambio de trabajo, de casa, la mudanza, mover muebles de un sitio a otro, instalarse, deshacer cajas, dar de baja el agua, el gas, el teléfono, la luz; dar de alta el gas, el agua, el teléfono y la luz de nuevo y todas esas mierdas que tienes que hacer cuando te mudas estoy liadísimo. Amén de limpiar, desmontar todo tipo de gilipolleces y darte cuenta de cuánta mierda tenías acumulada en casa por todos lados. Qué horror.

Sin embargo, la casa vieja ya está pulida y como nueva, más o menos tres veces más limpia de lo que nos la dejaron. La señora no ha visto la campana extractora más limpia ni el día que se la pusieron. Ahora queda ver si tiene a bien devolvernos la fianza o prefiere no, que todo puede ser. A la nueva casa, que empezaremos a llamar desde ya Gayerpalace en lugar de Gayerville -por lo bien y bonita que está, fundamentalmente- nos mudamos el sábado pasado, y hemos hecho todo en un tiempo récord. Desgraciadamente, y como no podía ser de otra manera, todavía nos quedan cajas por deshacer. Es ley de vida.

Por lo demás, el lunes tenía ganas de pegarme un tiro, porque ha sido una semana de cambios un poco radicales, y todas estas cosas son difíciles de asumir. Por un lado, tenemos el tema del cambio de trabajo, donde siempre me pasa lo mismo, que al final, tardas un poco en acostumbrarte y en sentirte cómodo, así que las relaciones con la mayoría de la gente suelen ser un poco raras al principio. De todos modos, parece que ya me estoy adaptando porque -quién lo iba a decir- ¡echo de menos a mis antiguos compañeros! Aquí la gente es muy maja y todo el mundo me trata muy bien. Además tengo un becario muy simpático y muy gracioso, así que estoy contentísimo.

Por lo demás, estoy agotado y deseando que se acabe esta semana. Lo primero, para ver si de una vez consigo colocar todo en casa en su sitio, y llegar a casa la semana que viene desde el trabajo y poder DESCANSAR y poder también NO HACER NADA. Que salir del curro y cargar muebles en una furgoneta, transportar cosas, limpiar en plan a lo bestia o colocar libros, cedés y poner lavadoras de ropa sucia como un loco, no es nada interesante ni gratificante. Pero también quiero estar por fin a gusto en mi casa, sin tener que dar patadas a las cajas o a las cosas que hay por medio para abrirme paso. De hecho, me gustaría encontrar de una vez algunas cosas que no hay forma, que están perdidas por ahí o que no veo por ningún lado, sepultadas en mitad de la vorágine de la mudanza…

Y sobre todo, tengo ganas de que llegue el fin de semana por un motivo muy concreto:

¡¡¡Hola Barcelona!!!

jenesaispop-flyer-bcn.jpg

[Mood: drunk.gif A.F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.E.X.H.A.U.S.T.E.D.]

[My iPod says: Robyn - With every heartbeat]


Actualizaciones varias

Enero 22, 2008

Al final no ha llegado la sangre al río y mi salida de esta empresa está siendo más tranquila de lo que yo esperaba. Si bien mi jefe ha dejado de dirigirme la palabra, seamos sinceros: no me la ha dirigido regularmente nunca. Pues ahora menos. Pero la verdad es que no me importa, que yo me voy muy contento y con un buen recuerdo de aquí.

El sábado por la mañana, cuando me levanté después de la juerga, decidí pesarme. Es que tengo un poco de come-come con todo esto, de los nervios y eso de saber cómo será el nuevo trabajo y si daré la talla. Vamos, las cosas normales que suceden cuando cambias de curro. Así que quiero comprobar cuánto peso voy a perder en estas semanas, porque se acercan curvas: los nervios siempre se me agarran al estómago y como mucho menos y todo, así que al final me termino quedando en el espíritu de la golosina, como si lo viera. Me vendrá bien, que en los últimos meses veo que estoy cogiendo un poco de peso. A esto le uno la cosa de que debería ya de verdad apuntarme al gimnasio, que lo llevo diciendo desde hace años. Así que nada, en cuanto tengamos nueva casa, prometo apuntarme.

Lo de la nueva casa sí que está siendo un verdadero drama con todas sus consecuencias. Somos incapaces de encontrar algo que nos quede bien y todo, así que no sé yo cómo va a terminar. Encima, estas dos semanas Ann no está aquí, así que no sé yo si al final no terminaremos de puta pena viviendo debajo de un puente. Lo peor es que el miércoles vimos lo que viene siendo la mejor casa de todos los tiempos del mundo mundial, una que nos encantaba a los dos, con sitio para aparcar y a tres paradas de Sol. Pues resulta que a la dueña debimos de parecerle yonkis, invertidos (bueno eso sí), borrachos (eso también, aunque sólo yo y fuera de casa) y todo tipo de cosas feas porque el viernes, después de haber estado todo el día en la ignominia esa con forma de feria llamada Bread & Butter Barcelona, de la que volví lo que viene siendo hecho un puto trapo después de un día agotador; me llamó la tía para decirme que nanai. Yo esperaba que fuese el día perfecto, trabajo nuevo y casa nueva, pero no. Hay que joderse.

Así que nada, a seguir buscando casa. Por suerte ayer me pasé por las rebajas por cuarta o quinta vez este mes y encontré un abrigo precioso, de mi talla y rebajadísimo que había sido incapaz de encontrar con anterioridad. Es el momento perfecto para ir de compras, chicos (y chicas). Las tiendas están ya de saldos, poniendo las cosas de la nueva temporada y lo poco que queda está a súper buen precio. No os digo más.

Vaya chapa que os acabo de meter. Mañana más.

[Mood: bouncy.gif Con un montón de estrés, qué os voy a decir...]
[My iPod says: Elk city - Cherries in the snow (vaya temazo!)]


El día D

Enero 21, 2008

Hoy es un poco como el día D, y las 10.30 – 11.00 de la mañana serán la hora H. Por suerte para mi integridad y estabilidad física y emocional, cambio de trabajo, así que hoy tengo que comentarle a mi jefa que, en 15 días no me va a volver a ver la puta cara porque me piro. La verdad es que luego lo pienso fríamente y este año y dos meses aquí me ha dado para mucho, así que me da penilla despedirme y eso, pero estoy seguro de que empieza una etapa fantástica para mí; me apetece mucho cambiar y además supone un nuevo reto para mi (todavía corta) vida profesional. Así que sí, me da pena largarme pero también me apetece mucho, así que vaya sentimientos encontrados que tengo…

Rezad para que no me arranquen la cabeza cuando diga adiós, que en esta oficina son un poco como la mafia siciliana…

[Mood: silly1.gif Pues sí: año nuevo, trabajo nuevo. Y además voy a ser compañero de trabajo de Alexis Carrington. Definitivamente, 2008 va buenísimo...]

[My iPod says: Triángulo de Amor Bizarro - Isa vs. el Partido Humanista (lo malo del gobierno, es que gobierna...)]


The Comeback

Noviembre 26, 2007

Todavía estoy temblando porque se acaba de meter un pobre en la oficina a pedirnos dinero y he tenido que echarle con todo mi arte. Menos mal que soy un tipo alto y que cuando quiero tengo cara de borrico, que si no… Así que nada, me he puesto todo lo machote que he podido y le he dicho “venga, lárgate” un par de veces. Hasta que he visto que el tío pretendía entrar todavía más y le he tenido que agarrar del brazo con fuerza y decirle “venga, anda, vete antes de que llame a la policía”. Es lo que tiene trabajar en una oficina a pie de calle en la que la puerta tiene que estar abierta casi todo el tiempo y que está en el centro de Madrid, que de vez en cuando pasan cosas como esta. Menos mal que él era bajito y yo estoy bien crecido, que la altura siempre impone.

Por fin me he decidido a volver a escribir algo por aquí después de unas semanas de asueto. Es que entre el trabajo y un par de noticias que no me esperaba y que han sido bastante sorprendentes, al final la semana pasada estaba hecho un trapo. Encima, me pasaba como al niño de Love Actually -sí estuvimos viéndola ayer porque es caspa pero mola- cuando dice “Ah pero, ¿hay algo peor que la angustia total de estar enamorado?”. Pues no, no voy a decir que esté enamorado pero… ¿hay algo peor que la angustia de que te guste alguien y ese alguien no te haga ni caso? Pues no. Por suerte esto parece que ha ido cambiando un poco con los días y tal. Y ahora la cosa creo que va mejor, aunque tampoco me voy a arriesgar a decir nada porque luego estas historias se joden a la mínima que lo ves un poco tal.

Sin embargo, tengo que reconocer que el fin de semana ha mejorado por momentos. La cosa empezó el jueves en el estreno en cines de ‘White Diamond’, el documental de Kylie Minogue sobre cómo se recuperó del cáncer y volvió al mundo de la música, que fuimos a ver con Piscu, que es refán. El documental fue un poco rollazo, pero nos reímos mucho porque la enana australiana es una payasa. Después nos fuimos con Lesbos a la fiesta que organiza los jueves y fue fastuoso comprobar cómo se cortejan los heterosexuales adolescentes, que también tienen mucho arte.

El viernes tenía que ir a lo de la revisión del Niño-milagrismo, que me dijo el médico que de momento todo fenomenal y que ya veríamos el año que viene. Todos los años igual, con un estrés horrible. Por la noche íbamos a hacer pre-warming a la casa de Piscu y mientras decidíamos quién iba a comprar la cena y quién compraba los hielos, empezamos a recibir llamadas: Ann estaba en Identity. Ni nosotros lo sabíamos porque resulta que no nos avisan. Mi programa, por lo que creemos, saldrá el viernes que viene o el siguiente… pero no os puedo asegurar nada. Con la emoción de verlo y tal, salimos a celebrarlo y la verdad es que nos lo pasamos fenomenal con la juerga. Tan fenomenal que me costó todo el sábado recuperarme de nuevo y palmé todo el día durmiendo. Por suerte el plan del sábado por la noche era sencillo y no era de desfasar, así que me vino fenomenal para no terminar el domingo con resacón y fatal con aquello de volver al trabajo el lunes.

Porque en serio, lo de mi trabajo ya no tiene nombre. And I mean it. Pero de eso sí que no puedo contar nada…

[Mood: silly1.gif Welcome back, ¿no?]

[My iPod says: Radiohead - Skull (y sin embargo, sigo escuchando todo tipo de canciones tristonas...)]


Los plomos

Octubre 30, 2007

Ayer no pude actualizar, porque mientras me dedicaba a lo propio, oímos dos pequeñas explosiones y resulta que se habían fundido los plomos de la oficina. Talcomoloestáisoyendo. Y claro, con la confusión y no sé qué, no pude hacer nada, porque encima nos quedamos sin Internet. Por suerte ya está todo arreglado, que estábamos todos en un sinvivir pensando que nuestro trabajo de un mes se habría perdido en los confines de la memoria de nuestros servidores. Coincidió que por la mañana tenía una presentación bastante lejos además, así que cuando llegué y estaba todo solucionado, pues era ya muy tarde para ponerse con las cosas estas de la blogosfera.

En la presentación me agasajaron sobornaron con un bonito teléfono móvil, que me hizo mucha ilusión cuando lo vi porque el que tenía hasta ahora me horrorizaba a muerte. Iba yo súper encantado hasta que lo abro y descubro que es precioso, sí, pero de un rosa metalizado de mujerón que te cagas. Aun así, mira, me da igual. Soy capaz de soportar el escarnio y todo en la calle por tal de deshacerme de ese armatoste que tenía.

El fin de semana ha estado bien. Como Piscu se marchaba en viaje de trabajo a San Francis(co) y Los Angeles, el viernes nos quedamos en casa, intentando permanecer despiertos hasta las cuatro para que él se marchase y pudiese dormir todo el vuelo. Desgraciadamente somos muy malos amigos porque yo yo me quedé sobado a las 2 (aunque luego me desperté y me volví a dormir a las 3.30) y Ann se quedó frito a las 3. El único que aguantó con un par fue Piscu, que a las 4 se duchó, se preparó y se despidió de nosotros en plan “oye, gracias por mantenerme despierto y no dormiros, eh? Qué capacidad de autocontrol tenéis…” y claro nos entró la risa. Nos entró la risa pero poca, que según se piró nos fuimos cada uno a nuestra cama.

El sábado me levanté a las mil, llamada de Supervago mediante. Durante 20 minutos estuvo contándome su fascinante noche, a la que yo no podía dejar de dar crédito y que me incumbía bastante. Y hasta aquí puedo leer. Quedamos para el concierto de por la noche en el Low (Lo-fi-fnk, comentado aquí) y yo me tiré todo el día perreando en el sofá, tapado con una manta y preparando la sesión de mañana con Ann, que todavía no tenemos flyer ni nada, somos lo peor. El concierto de Lo-fi-fnk mal, así que me largué en cuanto acabó. En el autobús de vuelta a casa ligué con un tío, pero no me di cuenta muy bien porque creía que se sonreía por otra cosa (un tío gordo enorme que estaba sobado y roncaba como un búfalo) y no porque me estaba invitando amigablemente a bajarme con él. Me di cuenta solo cuando se bajó, justo una parada antes que yo, o sea que nada, para casa y a dormir, que me hacía falta.

El domingo hice lo típico de vida familiar y por la tarde fui al cine con Kurai a ver la nueva de Frank Oz, que está fenomenal y nos reímos muchísimo. Después de la sesión, empezamos con lo típico “Jo, qué cansancio y encima mañana hay que currar”. “Jo, sí que es verdad, yo creo que me voy a casa…”. “¿Y si nos tomamos una cervecita?”. “Venga, vale”. Y al final nos dieron las doce y media todavía por ahí de pingo un domingo, qué vergüenza.

Os preguntaréis que hago aquí en el trabajo que no estoy con Ann en Identity. Pues bien, es que me llamaron el viernes mí también para ir de suplente, el día siete, así que así están las cosas. Ya os iré contando más… De momento, deseadle suerte hoy a Ann, que esta tarde igual vuelve a casa siendo inmensamente rico.

[Mood: gloomy.gif Jo, me acaban de llamar para un viaje y no voy a poder ir porque tengo cosas inaplazables que hacer. Qué mierda]
[My iPod says: REM - Shiny happy people]


Hipocondría

Octubre 26, 2007

Estoy una poquita asustado porque tengo la mano izquierda como medio dormida desde hace unos días. No siempre, pero es llegar al trabajo o al ordenador en casa, y en cuanto me pongo a teclear, se me medio entumece y termino escribiendo de puta pena. Yo escribo (bastante rápido eso sí) con dos dedos, porque nunca aprendí a mecanografiar. Pero vamos, que no me hace falta mirar al teclado porque me lo sé de verdadera memoria.

Sin embargo, ya os digo, últimamente la mano izquierda se me entumece según empiezo a teclear. Esto me ha llevado a considerar -ya sabéis que soy el más hipocondríaco que os podéis encontrar en miles de blogs a la redonda- que tengo el síndrome del túnel carpiano, ese que se puso tan de moda durante los ‘80 y que prometía ser causa suficiente para que los ratones desaparecieran de nuestras vidas. Lejos de la realidad, el ratón del ordenador cada vez se utiliza más.

Lo que sí que me resulta raro es que me pase en la izquierda, mano con la que sólo tecleo, a pesar de ser zurdo, y no en la derecha, mano con la que tecleo y utilizo el ratón. Lo que pasa es que ya me da palo ir al médico con esto, porque a veces creo que me va a echar de allí a patadas en plan: “vete de una vez, pesao, que eres un pesao. P-E-S-A-O. Pesao.” Y claro, me da vergüenza.

El fin de semana se presenta un poco triste porque Piscu se va a apagar los fuegos de California en viaje de trabajo y hoy vamos a hacer una pequeña concentración en casa para evitar que duerma y así sobe durante todo el viaje, así que probablemente le regalemos también una de las cajas de Dormidina que le sobraron a Carmina Ordóñez. La semana que viene, sin embargo, se presenta fenomenal: el martes Identity (¿participaremos en el concurso al final? ¿nos dejarán bailar Tecktonik para conseguir pistas?). El miércoles, día de Halloween, Ann y yo pinchamos en un versus sin precedentes en El Naranja (espero veros a todos por allí) el jueves es fiesta y, básicamente, esa semana voy a venir a trabajar día sí, día no, que está fenomenal.

[Mood: silly1.gif ¡¡¡Estoy muy contento, la verdad!!!]

[My iPod says: La Casa Azul - No más Myolastan]


¡Ya está aquí!

Octubre 23, 2007

corbata.jpg

Me vais a permitir que me ponga una bolsa en la cabeza porque yo por las mañanas tengo una cara muy fea. Bueno, y en general en cualquier momento del día, pero por las mañanas más. En realidad la bolsa la he añadido después con Photoshop, porque resulta que no tenía ninguna por casa, así que lo he tenido que hacer luego a pelo. Pero no ha quedado excesivamente mal, que eso es importante.

Como bien podéis ver, ahí la tenéis, delante vuestra. Por fin ha llegado mi corbata de ocho bits, que simula un pixelado de videojuego antiguo. Llegó ayer a la una de la tarde (los veinte euros que pagué por el transporte bien merecían que tardase tan poquito) procedente de los States, y hoy no me he podido resistir a ponérmela para venir a trabajar. A todos mis amigos les ha encantado, aunque alguno tenía reticencias sobre si era ponible o no. “Pues hombre mira, como yo no trabajo en una empresa de estas de súper seriedad y eso, tampoco creo que pase nada por venir en plan moderno”, respondía yo. Y ellos, que sí trabajan en empresas serias de encorbatados de verdad, asentían con la cabeza.

Sin embargo, donde sí he notado alguna que otra mirada de y eso que llevas en el cuello… ¿qué coño es? ha sido en la calle y en el metro, e incluso he visto a un señor que negaba con la cabeza al mismo tiempo que me miraba. No sé, igual estaba borracho y veía doble.

Sin embargo, la apreciación de Piscu ha sido la más valiosa: “ten cuidado, que es muy cantosa. Te lo digo porque si te la pones en exceso, la gente se quedará con tu cara, y parecerá que siempre la llevas“. Y la verdad es que tiene razón, porque nosotros siempre hablamos de gente como Petomán, por ejemplo, que siempre va con un peto, y similares. Así que, por mucho que me guste, prometo racionarla.

Ah, que se me olvida y Ann se enfada: el martes vamos a Identity. Han llamado a Ann (yo no debo de ser lo suficientemente gracioso, como si mi cara no fuera de chiste) y yo voy de acompañante, junto con Joserra. No os emocionéis, porque resulta (de) que semos suplentes. Es decir, que vamos a rezar porque la persona que lo haga delante de nosotros lo haga muy mal, muy mal, muy mal y sólo dure 10 minutos para que nos dejen salir. De lo contrario, nuestro gozo en un pozo.

[Mood: silly1.gif ¡¡¡Qué felicidad!!!]

[My iPod says: The Field - Over the ice]