Los plomos

Octubre 30, 2007

Ayer no pude actualizar, porque mientras me dedicaba a lo propio, oímos dos pequeñas explosiones y resulta que se habían fundido los plomos de la oficina. Talcomoloestáisoyendo. Y claro, con la confusión y no sé qué, no pude hacer nada, porque encima nos quedamos sin Internet. Por suerte ya está todo arreglado, que estábamos todos en un sinvivir pensando que nuestro trabajo de un mes se habría perdido en los confines de la memoria de nuestros servidores. Coincidió que por la mañana tenía una presentación bastante lejos además, así que cuando llegué y estaba todo solucionado, pues era ya muy tarde para ponerse con las cosas estas de la blogosfera.

En la presentación me agasajaron sobornaron con un bonito teléfono móvil, que me hizo mucha ilusión cuando lo vi porque el que tenía hasta ahora me horrorizaba a muerte. Iba yo súper encantado hasta que lo abro y descubro que es precioso, sí, pero de un rosa metalizado de mujerón que te cagas. Aun así, mira, me da igual. Soy capaz de soportar el escarnio y todo en la calle por tal de deshacerme de ese armatoste que tenía.

El fin de semana ha estado bien. Como Piscu se marchaba en viaje de trabajo a San Francis(co) y Los Angeles, el viernes nos quedamos en casa, intentando permanecer despiertos hasta las cuatro para que él se marchase y pudiese dormir todo el vuelo. Desgraciadamente somos muy malos amigos porque yo yo me quedé sobado a las 2 (aunque luego me desperté y me volví a dormir a las 3.30) y Ann se quedó frito a las 3. El único que aguantó con un par fue Piscu, que a las 4 se duchó, se preparó y se despidió de nosotros en plan “oye, gracias por mantenerme despierto y no dormiros, eh? Qué capacidad de autocontrol tenéis…” y claro nos entró la risa. Nos entró la risa pero poca, que según se piró nos fuimos cada uno a nuestra cama.

El sábado me levanté a las mil, llamada de Supervago mediante. Durante 20 minutos estuvo contándome su fascinante noche, a la que yo no podía dejar de dar crédito y que me incumbía bastante. Y hasta aquí puedo leer. Quedamos para el concierto de por la noche en el Low (Lo-fi-fnk, comentado aquí) y yo me tiré todo el día perreando en el sofá, tapado con una manta y preparando la sesión de mañana con Ann, que todavía no tenemos flyer ni nada, somos lo peor. El concierto de Lo-fi-fnk mal, así que me largué en cuanto acabó. En el autobús de vuelta a casa ligué con un tío, pero no me di cuenta muy bien porque creía que se sonreía por otra cosa (un tío gordo enorme que estaba sobado y roncaba como un búfalo) y no porque me estaba invitando amigablemente a bajarme con él. Me di cuenta solo cuando se bajó, justo una parada antes que yo, o sea que nada, para casa y a dormir, que me hacía falta.

El domingo hice lo típico de vida familiar y por la tarde fui al cine con Kurai a ver la nueva de Frank Oz, que está fenomenal y nos reímos muchísimo. Después de la sesión, empezamos con lo típico “Jo, qué cansancio y encima mañana hay que currar”. “Jo, sí que es verdad, yo creo que me voy a casa…”. “¿Y si nos tomamos una cervecita?”. “Venga, vale”. Y al final nos dieron las doce y media todavía por ahí de pingo un domingo, qué vergüenza.

Os preguntaréis que hago aquí en el trabajo que no estoy con Ann en Identity. Pues bien, es que me llamaron el viernes mí también para ir de suplente, el día siete, así que así están las cosas. Ya os iré contando más… De momento, deseadle suerte hoy a Ann, que esta tarde igual vuelve a casa siendo inmensamente rico.

[Mood: gloomy.gif Jo, me acaban de llamar para un viaje y no voy a poder ir porque tengo cosas inaplazables que hacer. Qué mierda]
[My iPod says: REM - Shiny happy people]


Hipocondría

Octubre 26, 2007

Estoy una poquita asustado porque tengo la mano izquierda como medio dormida desde hace unos días. No siempre, pero es llegar al trabajo o al ordenador en casa, y en cuanto me pongo a teclear, se me medio entumece y termino escribiendo de puta pena. Yo escribo (bastante rápido eso sí) con dos dedos, porque nunca aprendí a mecanografiar. Pero vamos, que no me hace falta mirar al teclado porque me lo sé de verdadera memoria.

Sin embargo, ya os digo, últimamente la mano izquierda se me entumece según empiezo a teclear. Esto me ha llevado a considerar -ya sabéis que soy el más hipocondríaco que os podéis encontrar en miles de blogs a la redonda- que tengo el síndrome del túnel carpiano, ese que se puso tan de moda durante los ‘80 y que prometía ser causa suficiente para que los ratones desaparecieran de nuestras vidas. Lejos de la realidad, el ratón del ordenador cada vez se utiliza más.

Lo que sí que me resulta raro es que me pase en la izquierda, mano con la que sólo tecleo, a pesar de ser zurdo, y no en la derecha, mano con la que tecleo y utilizo el ratón. Lo que pasa es que ya me da palo ir al médico con esto, porque a veces creo que me va a echar de allí a patadas en plan: “vete de una vez, pesao, que eres un pesao. P-E-S-A-O. Pesao.” Y claro, me da vergüenza.

El fin de semana se presenta un poco triste porque Piscu se va a apagar los fuegos de California en viaje de trabajo y hoy vamos a hacer una pequeña concentración en casa para evitar que duerma y así sobe durante todo el viaje, así que probablemente le regalemos también una de las cajas de Dormidina que le sobraron a Carmina Ordóñez. La semana que viene, sin embargo, se presenta fenomenal: el martes Identity (¿participaremos en el concurso al final? ¿nos dejarán bailar Tecktonik para conseguir pistas?). El miércoles, día de Halloween, Ann y yo pinchamos en un versus sin precedentes en El Naranja (espero veros a todos por allí) el jueves es fiesta y, básicamente, esa semana voy a venir a trabajar día sí, día no, que está fenomenal.

[Mood: silly1.gif ¡¡¡Estoy muy contento, la verdad!!!]

[My iPod says: La Casa Azul - No más Myolastan]


La revolución sexual

Octubre 25, 2007

Ayer hablaba con mi madre y ella ya lo vaticinaba: “¿vas a salir? ¡Pero si es miércoles!”. Yo me defendía: “es sólo a tomar un par de cervezas, no te preocupes, si seguro que al final estoy prontísimo en casa…”. Ella me daba por imposible: “Bueno, bueno, tú verás, ya eres mayorcito”. Sin embargo las cañas se alargaron y de las cañas al Freeway y del Freeway al Tupper y tiro porque me toca. Yo sentía ganas de llorar cuando miraba a mi alrededor y veía a estudiantes Erasmus y no Erasmus empedándose. Sin embargo, el pensamiento de “mañana a las 8 suena el despertador y no tienes que ir precisamente a una clase que te puedas fumar” pendía sobre mi cabeza como la espada de Damocles. Al final, con la tontería, llegué a las 4 a casa y, mientras me acostaba, pensaba en como me querría morir cuando sonase el despertador cuatro horas después. Y dicho y hecho, oye, en estos momentos no sé si abrirme en canal para dejar de sufrir ya o qué. Si fuese una persona irresponsable habría llamado diciendo que estoy malo, pero como soy bobo, pues nada, a pringar se ha dicho. A esto de no faltar ayuda también que tengo un montón de trabajo, con un torno.

A pesar de todo, hay veces que sabes que la falta de sueño y el dolor de cabeza del día siguiente merecen mucho la pena, porque te lo has pasado fenomenal. Y es que los planes furtivos y los planes-no-planes son absolutamente recomendables, porque siempre terminas pasándolo bien.

En otro orden de cosas (el de dar envidia), que sepáis que ya me ha llegado ‘La Revolución Sexual’. Algo bueno tenía que tener ser prensa, ¿no? Después de cinco años de estudiar la carrera con más intrusismo del mercado (en serio, si a mí no me dejan ser médico o arquitecto porque no he estudiado medicina, ¿por qué cualquiera se cree -porque se lo creen- que puede ser periodista?) y de comentarios bobos cuando hago alguna broma en el blog (aquel que dijo el otro día que no se creía que tenía una carrera porque había escrito delante vuestra fue antológico -y le recomiendo escuchar un poco más a Chico y Chica y lo mismo por fin entiende este blog-), la profesión te reporta cosas geniales como esta. Próximamente habrá crítica en Jenesaispop. Yo sólo os voy a decir que lo nuevo de La Casa Azul es la-bom-ba. Estoy encantado.

Vosotros, el resto de los mortales, seguid esperando hasta noviembre…

[Mood: drunk.gif ¿Hace falta que lo comente?]

[My iPod says: La Casa Azul - La revolución sexual]


¡Ya está aquí!

Octubre 23, 2007

corbata.jpg

Me vais a permitir que me ponga una bolsa en la cabeza porque yo por las mañanas tengo una cara muy fea. Bueno, y en general en cualquier momento del día, pero por las mañanas más. En realidad la bolsa la he añadido después con Photoshop, porque resulta que no tenía ninguna por casa, así que lo he tenido que hacer luego a pelo. Pero no ha quedado excesivamente mal, que eso es importante.

Como bien podéis ver, ahí la tenéis, delante vuestra. Por fin ha llegado mi corbata de ocho bits, que simula un pixelado de videojuego antiguo. Llegó ayer a la una de la tarde (los veinte euros que pagué por el transporte bien merecían que tardase tan poquito) procedente de los States, y hoy no me he podido resistir a ponérmela para venir a trabajar. A todos mis amigos les ha encantado, aunque alguno tenía reticencias sobre si era ponible o no. “Pues hombre mira, como yo no trabajo en una empresa de estas de súper seriedad y eso, tampoco creo que pase nada por venir en plan moderno”, respondía yo. Y ellos, que sí trabajan en empresas serias de encorbatados de verdad, asentían con la cabeza.

Sin embargo, donde sí he notado alguna que otra mirada de y eso que llevas en el cuello… ¿qué coño es? ha sido en la calle y en el metro, e incluso he visto a un señor que negaba con la cabeza al mismo tiempo que me miraba. No sé, igual estaba borracho y veía doble.

Sin embargo, la apreciación de Piscu ha sido la más valiosa: “ten cuidado, que es muy cantosa. Te lo digo porque si te la pones en exceso, la gente se quedará con tu cara, y parecerá que siempre la llevas“. Y la verdad es que tiene razón, porque nosotros siempre hablamos de gente como Petomán, por ejemplo, que siempre va con un peto, y similares. Así que, por mucho que me guste, prometo racionarla.

Ah, que se me olvida y Ann se enfada: el martes vamos a Identity. Han llamado a Ann (yo no debo de ser lo suficientemente gracioso, como si mi cara no fuera de chiste) y yo voy de acompañante, junto con Joserra. No os emocionéis, porque resulta (de) que semos suplentes. Es decir, que vamos a rezar porque la persona que lo haga delante de nosotros lo haga muy mal, muy mal, muy mal y sólo dure 10 minutos para que nos dejen salir. De lo contrario, nuestro gozo en un pozo.

[Mood: silly1.gif ¡¡¡Qué felicidad!!!]

[My iPod says: The Field - Over the ice]


Chips ahoy!

Octubre 22, 2007

Hay días en los que no te imaginas ni cómo vas a acabar. El mismo viernes, por ejemplo, durante la mañana se fraguó un plan para por la tarde que me apetecía mogollón: era el primer aniversario de la empresa de uno de mis amigos (y, de hecho, una empresa donde yo trabajé bastante tiempo) y les cerraban el Parque de Atracciones de Madrid para ellos solos. Yo, por la mañana, ni me habría planteado estar a las cinco de la tarde correteando por allí, pero así son las cosas. Total, que según salí de trabajar, fui a casa, comí algo rápido y me fui camino a Batán. Las fiesta primera aniversario fue lo más, porque tener el parque cerrado para una empresa (por muy grande que sea ésta), significa que apenas hay colas. Por eso puedo prometer que esto es lo más grande, porque nos pudimos subir varias veces y comprobar que te mueres de miedo.

Al final terminamos acercándonos al Freeway cuando nos cerraron el parque (nos fuimos con las escobas) y allí nos tomamos unos bebercios hasta que se hizo la hora de ir al Ocho, donde continuamos con la tradición de acabar los últimos absolutamente todas y cada una de nuestras fiestas de empresa. Me encantó encontrarme con antiguos compañeros de trabajo y preguntarles qué tal y acordarnos de muchísimas anécdotas y de historias. Cómo mola.

La noche terminó, digamos, mal, debido a mi estado de embriaguez y al final me largué a casa como buenamente pude. Y eso que llevaba desde la 1 diciendo que me iba. Desgraciadamente decidí que era mejor quedarme, y fue un error gigante porque me ha pesado durante todo el fin de semana. Qué angustia sentí el sábado cuando me levanté y la habitación todavía me daba vueltas. Y qué sentimiento de culpabilidad cuando empiezas a preguntarte ¿cuántas neuronas me habré cargado esta noche? Así que decidí quedarme en la cama (estaba de bastante mal humor) y seguir enganchado al Drawn to life, que será un videojuego para niños pero yo no me lo puedo quitar de la cabeza, que me ha quedado un héroe monísimo todo rubio. Ann O’nadada dirá que es un coñazo porque no empieza nunca (es verdad) pero cuando empieza -por fin- es lo más.

Así que nada, todo de remolonear en la cama y de rechazar planes de todo tipo (cenas y cines, fundamentalmente) hasta que a las 21 me quité el pijama y me bajé a comprarme un menú gigante del Burger King y un Sandy de chocolate para ver si se me pasaba ya el dolor de cabeza y la angustia y todo. Al final esto me animó muchísimo y así me acabé The Comeback entera, que ya tenía ganas y además es un grower. Próximamente, crítica en JNSP.

Lo que yo no entiendo es por qué el fin de semana se me pasa tan follado. Menos mal que ahora llegan los meses en los que mola trabajar, llenos de fiestas y de semanas de cuatro y tres días, que si no yo me estaría abriendo las venas. Estoy esperando especialmente a diciembre, porque allí voy a venir a currar poquito, por la mañana (en principio y si todo va bien, sólo ocho días). ¡Envidiadme!

[Mood: drunk.gif Ya no tengo resaca, pero da igual...]

[My iPod says: La lista de reproducción 'Caras largas', que me he levantado tostón hoy...]


Por suerte y por desgracia

Octubre 19, 2007

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Por fin he conseguido comprarme esta corbata, que llevaba meses deseándola. Por suerte, ya la han traído en la tienda en la que la he comprado (no os la voy a decir, que hay que ser exclusivos), donde llevaba siglos agotada. Por desgracia, la corbata viene sola, y el pavo que la lleva en la foto, es un simple modelo, aunque a mí me va bastante, la verdad. Mientras se lo comentaba a Supervago me decía “es verdad, que a ti te gustan los mayores y demacrados como James Murphy“. En lo de que me gusta James Murphy tiene toda la razón, pero en lo de mayores y demacrados, pues no. Y para muestra, mi lista de maromos de 2006, que no creo que se vea muy bien porque está exportada de mi antiguo blog de Blogger…

Por suerte el dólar está por los suelos, porque por desgracia, el envío de esta corbata desde los U.S. of A. me ha costado más caro que el propio ítem en sí. Ahora, que cuando vi que el precio en dólares se reducía tanto al pasarlo a lerus, pues me emocioné y me dije que tenía que hacerlo cuanto antes.

Así que nada, aquí estoy esperando a que llegue esto, que es el típico capricho que igual no me pongo jamás. Lo mismo el primer día que la lleve, la gente me señala, me apunta con el dedo y susurra a mis espaldas, como cuando a una amiga le cortaron el pelo en un sitio infame y tuvo que volver al día siguiente porque llevaba en la cabeza la medusa del amor

Ahora que me estoy dando cuenta, ¿no me estaré volviendo una moderna prototípica del Elástico, verdad? En cuatro días me veo como una mamarracha, con el sombrero de ala ancha, las Wayfarer y las Victoria haciendo esa cola inmensa de no pagar. Pero hombre, ¡si en la de pagar no hay nadie! La próxima vez, no seáis bobos y dejaos de listas, que de tan masivas como son en ese sitio, ya no son exclusivas en absoluto, más bien lo contrario. Algún día hablaremos de lo mal entendida que está la modernidad (por llamarla algo) en Madrid. Algún día.

[Mood: gloomy.gif Vaya pesadumbre más tonta que tengo, oye(s)]
[My iPod says: Róisín Murphy - Let me know (menudo dijcazo que se ha marcado la irlandesita, ¿no?...)]


Ya era hora

Octubre 18, 2007

Lo que más rabia me daba de vivir en casa de mis padres era levantarme por las mañanas. Y es que, desde la ventana de mi habitación, cada vez que subía la persiana, veía la cruz del Valle de los Caídos. Yo no podía soportar semejante imagen, y menos mal que en invierno no se veía nada porque era de noche. Sin embargo, el resto del tiempo, se veía estupendamente, cosa que yo aborrecía.

Ahora, con la Ley de la Memoria Histórica, quieren despolitizar el Valle. Quieren que no sirva para realizar exaltaciones de ningún tipo ni de líderes de ningún tipo, ni rojos, ni negros, ni blancos, ni azules. ¿No es eso un poco complicado? No sé, no termino de ver claro que nadie perteneciente a bando de los vencidos alguna vez sienta ese monumento como un homenaje. Me parece harto complicado.

Ahora me pregunto qué va a pasar con todos esos que subían cada 20 de noviembre al Valle, a presentar “sus honores”. ¿Van a cerrar el Valle ese día? ¿No les van a dejar entrar? Vale que son fácilmente reconocibles por esas banderas preconstitucionales (-qué bonito eufemismo-, con un pajarraco, para que nos entendamos) que llevan casi todos pero… ¿cuál es la solución? A mí me da un poquito de miedo este tema, la verdad. El primer año habrá hostias como panes, como si lo estuviera viendo. Bueno, el primero, el segundo, el tercero… Es lo que tiene tratar con gente límite.

Y eso por no hablar de las declaraciones de Mayor Oreja, que son de auténtica vergüenza ajena. Qué país.

[Mood: silly1.gif Uoooooooooh!!!]

[My iPod says: 2raumwohnung - Spiel mit]


Cabeza negra, cabeza negra

Octubre 17, 2007

Ayer me fui a cortar el pelo porque tenía un estropajo ya bastante considerable. Todo el mundo aseguraba y requeteaseguraba que el flequillo que venía llevando hasta ahora me quedaba fenomenal, pero es que yo no me veo nada con tanto pelo. Tengo muchísimo, me crece a una velocidad que da miedo (cualquier día se hace con el control de mis neuronas) y cuando me lo corto un poco enseguida lo tengo otra vez que parece yo qué sé. Encima mi pelo es fosco no, lo siguiente a fosco, así que o me echo bien de producto o no hay forma ni manera de mantener un peinado ni cinco minutos.

Así que, como no está Flat que es el que me apaña normalmente (para eso tenemos un cortapelos buenísimo en casa y cientos de miles de máquinas de precisión que me regalan a mí en el trabajo -entre las que destaca la Cruzer 4, fantástica para las patillas-), pues me bajé a la peluquería. A mí las peluquerías siempre me han estresado, porque es el típico sitio donde tú vas, pides algo y ellos te hacen lo que les da la real gana (preguntad a Patata, preguntad), pero bueno, desde que me rapo todo al uno, ya no tengo ese problema.

El caso es que llego a la peluquería y el señor peluquero muestra sus reticencias a cortármelo al uno. “Es muy corto, ¿estás seguro?”. Parecía mi madre vamos. Al final, tras un pequeño tira y afloja, y de preguntarme tres veces si sabía lo que quería y cómo quedaba el pelo cortándolo al uno, accede.

El caso es que tengo mis serias dudas, porque me ha quedado más largo que otras veces. ¿Me habrá mentido?

[Mood: drunk.gif Hay una obra en el portal y tengo el taladro metido en el oído...]

[My iPod says: Feria - Cabeza negra (no estoy diciendo que tengas la cara fea, tienes una cara antigua)]


La rebelión de los calcetines

Octubre 16, 2007

Mis calcetines han decidido ponerse en huelga. No es que se hayan escondido ni nada por el estilo, es que a todos les ha dado por estropearse en el mismo momento. Así que de repente me he encontrado con unos siete pares de calcetines a los que les ha salido un tomatón. Lo peor de esto es que ha sido un día tras otro: según me iba quitando unos y tirándolos a la basura, se rompían los siguientes. He llegado a tener la impresión de que eran las zapatillas las que los rompían pero no. Resulta que otros no se han roto. Pues vaya.

El caso es ese, que tengo que ir urgentemente a comprar más. Y no es que sea especialmente quisquilloso con este tema, pero a mí los calcetines sin colorinchis, estrellas de colores o motivos fantasía, no me gustan. Un día Flat dijo en casa que ya estaba bien de tanto colorinchi en mi ropa, que el tendedero parecía un arcoiris, pero es que no lo puedo evitar.

Para coronar la desgracia esta de los calcetines (la mitad de ellos reposan ahora en los confines del Vertedero de São Paulo, probablemente) esta mañana me he despertado tarde y he tenido que correr hacia el trabajo, llegando con cuarenta minutos de dilación. Una mierda, tengo que dejar de ver SuperPomelo 2007, porque los lunes me levanta como zombi. Pero como Judit sigue haciendo el show ese que hace siempre y no para de decir fuertísimo (sic.) a diestro y siniestro, en casa no podemos evitar verlo y descojonarnos de ella en su puta cara. Televisión mediante, se entiende.

Pues nada, esta tarde iré a ver si hago acopio de calcetines, porque encontrar de repente una merma de siete pares en tu colección es un verdadero disgusto, os lo digo yo. Por suerte tengo casi dos decenas y no ha habido problema de quedarme sin, pero como sigan rebelándose, la cosa va a ir muy malamente.

[Mood: bouncy.gif Jo, qué sueño]
[My iPod says: Regret - Damills (Desde ayer no puedo dejar de escuchar este tema)]


La pavada

Octubre 15, 2007

Como cada doce de octubre, y por tercer año consecutivo, durante este puente hemos celebrado la pavada. Y es que hace dos años decidimos asar un pavo y comérnoslo todos el doce de octubre, y desde entonces la tradición se ha mantenido y perdurado. No es mucho tiempo, pero es raro que estas cosas funcionen. Normalmente siempre falta alguien, pero nosotros nos seguimos arrejuntando, cocinando un pavo de alrededor de siete kilos y nos lo jincamos. Este año han faltado Elena y Nani, que están de viaje, pero sí pudieron asistir la Patata (residente en BCN) y Piscu (que a veces trabaja los festivos). El pavo quedó buenísimo (un apoyo total en nuestro juego Democracia) pero un poco escaso, por lo visto. Y es que el viernes éramos diecisiete personas en mi casa, con un torno.

Comimos, bebimos mucho vino y una fiesta que empezó en torno a las 13 acabó a las 2.30, después de varias conversaciones de esas que solo se tienen de vez en cuando y eso. La verdad es que fue lo más, me lo pasé fenomenal y tuvimos una conversación bastante importante para mí en determinados aspectos. Al final se marcharon y yo me largué a la cama, que el día siguiente fue un pasote de recoger y fregar (aunque la verdad es que fue Joserra el que se hizo todos los platos y aperos de cocina, que había muchos).

El sábado quería perrear y eso, pero con la tontería de recomponer la casa, terminé sentándome a comer a las 16. Me puse una peli y al final la abandoné, porque me llamó Adidas Superstar para jugar a la Wii. Y yo, como no me resisto ante la llamada de una videoconsola, me fui a su hogar a destrozarme todos y cada uno de los músculos de mi maltrecha espalda, que desde entonces me duele tanto que estoy pensando en arrancármelos. La verdad es que qué bien me lo pasé, necesito una de esas a la voz de ya. Luego estuvimos viendo la nueva serie de Courteney Cox, que me recordó mucho a mi trabajo, y la verdad es que está fenomenal. Yo conozco a muchas Lucy Spiller.

Para finalizar el fin de semana de no salir casi de casa, ayer fui a ver El Orfanato, cuyas impresiones he dejado aquí. Eso sí, me volví a casa un poco antes que el fin de semana pasado, que se nos hicieron las tantas. La verdad es que la peli está fenomenal, aunque me rechinó un poco el tema del final y eso, que no me convenció en absoluto. Demasiado mascado todo.

Y ahora otra semana de cinco días, de esas que deberían estar prohibidas.

[Mood: gloomy.gif No quiero trabajaaaaaaaaaaaar]
[My iPod says: Sigo dale que te pego con lo nuevo de Facto Delafé...]