Ayer no pude actualizar, porque mientras me dedicaba a lo propio, oímos dos pequeñas explosiones y resulta que se habían fundido los plomos de la oficina. Talcomoloestáisoyendo. Y claro, con la confusión y no sé qué, no pude hacer nada, porque encima nos quedamos sin Internet. Por suerte ya está todo arreglado, que estábamos todos en un sinvivir pensando que nuestro trabajo de un mes se habría perdido en los confines de la memoria de nuestros servidores. Coincidió que por la mañana tenía una presentación bastante lejos además, así que cuando llegué y estaba todo solucionado, pues era ya muy tarde para ponerse con las cosas estas de la blogosfera.
En la presentación me agasajaron sobornaron con un bonito teléfono móvil, que me hizo mucha ilusión cuando lo vi porque el que tenía hasta ahora me horrorizaba a muerte. Iba yo súper encantado hasta que lo abro y descubro que es precioso, sí, pero de un rosa metalizado de mujerón que te cagas. Aun así, mira, me da igual. Soy capaz de soportar el escarnio y todo en la calle por tal de deshacerme de ese armatoste que tenía.
El fin de semana ha estado bien. Como Piscu se marchaba en viaje de trabajo a San Francis(co) y Los Angeles, el viernes nos quedamos en casa, intentando permanecer despiertos hasta las cuatro para que él se marchase y pudiese dormir todo el vuelo. Desgraciadamente somos muy malos amigos porque yo yo me quedé sobado a las 2 (aunque luego me desperté y me volví a dormir a las 3.30) y Ann se quedó frito a las 3. El único que aguantó con un par fue Piscu, que a las 4 se duchó, se preparó y se despidió de nosotros en plan “oye, gracias por mantenerme despierto y no dormiros, eh? Qué capacidad de autocontrol tenéis…” y claro nos entró la risa. Nos entró la risa pero poca, que según se piró nos fuimos cada uno a nuestra cama.
El sábado me levanté a las mil, llamada de Supervago mediante. Durante 20 minutos estuvo contándome su fascinante noche, a la que yo no podía dejar de dar crédito y que me incumbía bastante. Y hasta aquí puedo leer. Quedamos para el concierto de por la noche en el Low (Lo-fi-fnk, comentado aquí) y yo me tiré todo el día perreando en el sofá, tapado con una manta y preparando la sesión de mañana con Ann, que todavía no tenemos flyer ni nada, somos lo peor. El concierto de Lo-fi-fnk mal, así que me largué en cuanto acabó. En el autobús de vuelta a casa ligué con un tío, pero no me di cuenta muy bien porque creía que se sonreía por otra cosa (un tío gordo enorme que estaba sobado y roncaba como un búfalo) y no porque me estaba invitando amigablemente a bajarme con él. Me di cuenta solo cuando se bajó, justo una parada antes que yo, o sea que nada, para casa y a dormir, que me hacía falta.
El domingo hice lo típico de vida familiar y por la tarde fui al cine con Kurai a ver la nueva de Frank Oz, que está fenomenal y nos reímos muchísimo. Después de la sesión, empezamos con lo típico “Jo, qué cansancio y encima mañana hay que currar”. “Jo, sí que es verdad, yo creo que me voy a casa…”. “¿Y si nos tomamos una cervecita?”. “Venga, vale”. Y al final nos dieron las doce y media todavía por ahí de pingo un domingo, qué vergüenza.
Os preguntaréis que hago aquí en el trabajo que no estoy con Ann en Identity. Pues bien, es que me llamaron el viernes mí también para ir de suplente, el día siete, así que así están las cosas. Ya os iré contando más… De momento, deseadle suerte hoy a Ann, que esta tarde igual vuelve a casa siendo inmensamente rico.
[Mood:
Jo, me acaban de llamar para un viaje y no voy a poder ir porque tengo cosas inaplazables que hacer. Qué mierda]
[My iPod says: REM - Shiny happy people]
Escrito por peroquepublicomastontotengo
¡¡¡Estoy muy contento, la verdad!!!]
Escrito por peroquepublicomastontotengo
¿Hace falta que lo comente?]
Escrito por peroquepublicomastontotengo

Jo, qué sueño]